La estrategia de juego de Granada CF se basa en una defensa sólida y en la rápida transición al ataque. El entrenador ha trabajado en ajustar la alineación para maximizar las habilidades individuales de sus jugadores. Este enfoque ha permitido a Los Nazaries mantener la posesión y crear oportunidades de gol, haciendo de ellos un oponente temido en la liga.